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Raúl e Iveth, después de diez difíciles años de matrimonio, nos encontrábamos separados, habíamos intentado todo, en nuestras fuerzas, para salvar nuestro hogar, además que era humano, había sido inútil; ya se había perdido todo, el amor, la confianza, el respeto, la comunicación. El enemigo de las almas había tratado de destruirnos, esa es su tarea, matar, hurtar y destruir, necesitábamos un milagro!
Fue entonces, en medio de la desesperación y ya sin esperanza, en un clamor al cielo, que por primera vez pudimos entender lo real que es Dios. Hasta ese momento sólo seguíamos una religión, necesitábamos un verdadero encuentro con Dios, El era nuestra única esperanza.
En medio de este quebranto, el día 9 y 10 del mes de Abril de 1993, rendimos nuestras vidas al Señor, tuvimos un encuentro con el Cristo de Poder y Amor el cual nos dice la palabra, que El es único que "Salva, Sana y Liberta", que "El es el Camino, la verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino a través de Él". Encontramos a aquel que vino al mundo para salvar lo que se había perdido, y darnos vida y vida en abundancia, a Jesús! a Él sea toda la Gloria!
Con esta experiencia tan grande, siendo testigos de este milagro tan real, que restauraba nuestras vidas y nuestro hogar, ya no podíamos volver a ser los mismos, entendimos que tampoco habíamos hecho nada para merecerlo, que sólo era por su inmensa gracia, y misericordia, y que tampoco tendríamos como pagarle.
Inmediatamente sentimos en nuestros corazones un ardiente deseo de rendir nuestras vidas en servicio a Dios, en agradecimiento por ese inmenso amor con que El nos había amado y por todas sus misericordias y bondades, aun antes de conocerle.
Un año después de nuestra entrega al Señor, nace para Gloria y Honra de aquel que nos llamó, El Ministerio: "Jesucristo La Esperanza de la Familia".
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Hoy somos testigos fieles del poder Dios, El fue nuestra única esperanza y sabemos, que para Él, no hay nada imposible, El cambió nuestro lamento en baile, El lo hizo en nuestras vidas y El no hace acepción de personas.
Por la Gracia de nuestro Señor Jesucristo, tenemos 15 años trabajando juntos al frente de un ministerio que Dios ha levantado para la restauración y esperanza a la familia. Queremos proclamar cuan grandes cosas el Dios del cielo ha hecho por nosotros. Predicando con pasión, esperanza para el alma perdida.
Hemos tenido la gran bendición de ver muchas vidas libertadas, matrimonios restaurados, milagros, sanidades por el poder de Dios, a El sea todo la Gloria!
Es un gozo servirle al Señor, a pesar de los desafíos y procesos difíciles que hemos tenido que atravesar, pero que han sido usados por Dios, para formarnos, purificarnos, y santificarnos como vasos de barro que somos en sus manos.
Podemos decir: "En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó", Romanos 8:37.
Con todo nuestro agradecimiento y amor a Cristo.
Sus Siervos,
Raul e Iveth Ruidiaz
Pastores
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